22 noviembre, 2016. Por

Zahara

Santa terrenal
Zahara: 'Los referentes que tenía en mi cabeza de pequeña estaban asexuados'
Zahara

Para Zahara, Santa no ha sido un disco más en su carrera. Primera referencia de su propio sello discográfico, G.O.Z.Z. Records, su mezcla de rock y pop desveló una artista versátil y atrevida, muy lejana de la imagen de chica dulce y triste que en el pasado se quiso vender. El cambio no pasó desapercibido por los promotores de los festivales, camino inexplorado hasta entonces por la ubetense y donde se ha mostrado como un auténtico animal de escenario.

Con ese recorrido es normal que la gira de Santa se despida por todo lo alto y de manera inusual. La Santísima Trinidad, como se ha llamado a este fin de fiesta, consta de tres conciertos con diferente formato (acústico, trío y con banda) en tres ciudades diferentes, Alicante, Barcelona y Madrid, haciendo un total de nueve actuaciones únicas de las que ya agotó las primeras siete.

Antes del que se prevé un apoteósico final en La Riviera de Madrid el próximo 24 de noviembre quedamos con Zahara para que nos cuente qué podemos esperar de este gran cierre. Pero como nos parecía poco, le hemos preguntado por la más reciente actualidad: la industria musical, indie vs. mainstream, política y, por supuesto, Operación Triunfo y la famosa cobra.
Entrevista: Roberto Juanes

 

Notodo: Estás a pocos días de finalizar la gira de Santa. ¿Contenta porque ya se acaba o triste?
Zahara: Creo que la acabo en el momento perfecto porque ahora estoy enamorada del disco, así que me apetece mucho tocarlo, pero también estoy en ese punto en el que voy a empezar a hartarme y a querer sacar cosas nuevas. Considero que hemos sido inteligentes en acabar esto cuando ha sido el mejor momento. Me enfrento a estos conciertos con energía porque me flipan las canciones y con pena porque se acaban, pero tranquila porque tengo muchas de ganas de empezar lo siguiente.

NTD: No has acabado harta de tocar, entonces.
Zahara: Es lo normal, muchas veces pasa. Me acuerdo que con La pareja tóxica estuve girando tres años, el último ya en acústico, y ya casi cantaba más canciones nuevas que antiguas porque lo tenía aborrecidísimo. En este momento no siento que sea así, creo que me defino todavía enamorada pero sabiendo que es el final.

“Prefiero pedir ayuda a mis padres a tener que tocar sin querer hacerlo, sólo para pagar el alquiler ”

NTD: ¿Por qué decides acabar con tres conciertos en tres formatos en lugar de un concierto más largo donde haya más variedad? Suena menos arriesgado.
Zahara: Eso ya lo hice en el concierto de la Joy en la gira anterior y no me gusta repetirme. Cuando domino algo deja de resultarme divertido. En lugar de quedarme en la comodidad, que sería lo lógico, me puede el aburrimiento de hacer otra vez lo mismo. También eso me motiva a la hora de componer y de crear. Además me apetecía, porque un concierto entero en acústico pasa por muchos lugares que se pierden. Por ejemplo, en ese concierto del que te hablaba, hay canciones como Camino a L.A. que en acústico me gusta casi más que con banda, pero molaba más hacerla con banda porque era cañera. Al final había canciones que no estaban en el modo adecuado.

Así también contento a un tipo de público que sólo le gusta verme de una manera. Me apetecía hacer tres cosas: algo distinto, algo pensando en el público y despedirme habiendo tocado las canciones de todas las maneras. Ya que me despido, me despido bien. Hay algunas canciones que sólo las toco en un formato, por ejemplo, Inmaculada decepción, que no la he tocado durante la gira y la voy a volver a tocar en acustiquísimo. Tú me llevas sólo la toco con banda. Aquí sí que cojo las canciones que de verdad funcionan en cada formato, otras que obviamente están en los tres conciertos y luego intento es que cada uno tenga un ambiente, un repertorio, unas características distintas.

NTD: Al final has colgado el cartel de ”no hay entradas” en casi todos ellos.
Zahara: Los que más cuesta son los de banda, porque son las salas más grandes y ya hay mucha gente que ha comprado para los otros. Pero van muy bien, y por ejemplo el acústico de Madrid se agotó en tres minutos. También enLibertad 8, que tiene poco aforo, pero estaba la gente muy atenta y eso es muy bonito. La gente se cabreaba en plan “hazlo en un sitio más grande”, pero es que entonces deja de ser mágico. Esa una de las cosas que si hubiera hecho los tres formatos en un solo concierto se pierde, porque en La Riviera me quedo yo sola y, aunque es mágico cantar para 1500 personas, creo que lo bonito es volver a Libertad 8 y hacerlo para 80 personas con un precio de entrada de acústico.

NTD: ¿Te verías capaz de hacer algo así si no tuvieras la banda consolidada que te acompaña?
Zahara: Los músicos que me han acompañado han sido fundamentales para hacer todo esto. Para el trío se necesita muchísima complicidad, porque implica saberse las canciones y tocarlas de una manera totalmente distinta. Se es más libre, pero para eso también tienes que estar a gusto en las canciones. En Madrid y Alicante ha sido con Manuel Cabezalí y Chapo. En Barcelona recupero mi trío habitual que tenía cuando vivía allí, que son Sergio Sastre y Miquel Sospedra. Luego en el de Madrid va a tocar mi banda nueva pero están invitados también los Mucho. Entonces va a haber momentos donde estemos nueve músicos en el escenario. En Barcelona pasa algo parecido, porque invito a la banda que tenía cuando vivía allí, que son Xavi Molero, Narcis Corominas y Dani Vega, que fue mi primer guitarrista.

“En el mundo de la música las mujeres contamos con un techo de cristal que nos impide crecer ”

Tiene este punto súper emotivo y de juntarme con buenos músicos y vivir algo divertido, porque siempre he elegido muy bien a la gente que ha tocado conmigo. Creo que se va a demostrar subiéndome al escenario con todos ellos.

NTD: ¿Te cuesta mucho convencerles para que se pongan pelucas y bailen contigo?
Zahara: Les hice un poco la cosa esta de decirles “mamá me ha dicho que puedo ir”, pero tu madre te ha dicho que no, y vas y dices “mamá me ha dicho que sí”. O dices “a mi amiga le dejan quedarse” y tu amiga decía “a mi amiga le dejan quedarse”. A los de Madrid les dije que los de Barcelona iba a ponérselas y viceversa, y entonces se picaron. Llegó el concierto de Alicante, lo hicieron Manuel y Chapo y ya los otros lo tuvieron que hacer. Y reconocen que les pareció divertido, luego una locura, luego se arrepintieron, al final lo hicieron y ahora quieren repetir. En este orden.

NTD: Has dicho que una vez se acabe esta gira no vas a volver a tocar hasta 2018, cuando tengas disco nuevo. ¿Puede permitirse un músico hoy en día estar tanto tiempo sin tocar?
Zahara: Ya lo hice, estuve sin tocar justo un año, cuando acabó la gira de La pareja tóxica y volví para la gira de El Deshielo. Mi idea es hacer algo así, aunque no tan radical. Es decir, si surge alguna oportunidad muy bonita o muy especial o, sinceramente, muy rentable la voy a aprovechar. Pero no va a haber gira. A lo mejor de repente me llaman de un festival y me ponen a tocar en una hora muy buena en un escenario muy guay y ese año tocan Death Cab for Cutie justo detrás de mí. Pues claro que voy.

Tienen que darse una serie de circunstancias que haga que me apetezca mucho la idea, porque mi problema es que necesito mucho tiempo para componer. Hay gente que admiro que compone mientras está de gira, pero yo no. Yo necesito parar, provocarme incluso un poco de aburrimiento y entonces cojo la guitarra y me apetece contar cosas y escribir. Este año 2016 me levanté y apunté “hacer una canción al mes”. He hecho dos en todo el año. Y encima apareció Likes #0 en mi vida, que me ha quitado dos días a la semana que no hago otra cosa que prepararme la sección y grabarla, entonces me cuesta mucho. Además componer, preparar, preproducir y grabar un disco necesita tiempo, y yo quiero hacer uno bueno. Al final he dicho: 2017, que es lo que me resulta lógico, pero igual en mayo tengo quince temazos, los grabo y los saco en octubre, pero no es realista.

NTD: ¿Y cómo se sobrevive sin los ingresos del directo?
Zahara: No es rentable. Yo soy como una hormiguita y como tenía esto más o menos claro, pues he ido ahorrando. Desde que monté la discográfica me he vuelto una persona muy prudente económicamente, muy cuidadosa y organizada. Soy una señora que tiene cuatro cuentas: la de la discográfica, donde voy ahorrando por si el año que viene me tengo que grabar un disco; la de la discográfica de gastos; y dos personales, el dinero con el que vivo y el dinero con el que voy a vivir el año que viene. He tenido que estar ahorrando para que haya dinero en las importantes: en la del año que viene y en el de la discográfica. Cuando ví que podía hacerlo, que tenía el dinero para vivir modestamente y poder grabarme un disco es cuando he parado.

“Soy como un ave fénix, pero en vez de las cenizas consigo crear algo de mis mierdas ”

Lo que me parece mal, pero que sé que esto no se lo puede permitir todo el mundo, es el tener que tocar simplemente por una necesidad económica o por una presión comercial. En otras entrevistas me han dicho: “en un año la gente se va a olvidar de ti”. Bueno, si se olvidan pues ya está. Lo que no voy a hacer es sacar un disco en cuatro meses por ese motivo. Voy a hacer lo que yo considere que es un discazo, y si tuviera que pedirle ayuda a mis padres pues lo haría, no me da vergüenza, prefiero eso a tener que desvirtuar este trabajo para poder pagar el alquiler. Prefiero trabajar de otra cosa, si te digo la verdad, antes que tener que sacar un disco porque sí.

NTD: Hace poco aparecían unos datos muy reveladores sobre los grupos que más han tocado en los festivales y ahí estabas.
Zahara: Si me lo hubiesen dicho hace cuatro años me habría reído a carcajadas. Me hace ilusión porque puedo mirar a mi yo del pasado y decirle: “mira, al final poquito a poco vas consiguiendo cosas”. Porque este es un país en el que si no estás en los festivales no existes, es así. Puedes ser un artista increíble como Fabián, que ves como su público crece pero muy poco a poco, mientras que los grupos que están en festivales crecen masivamente. O eres así o eres Quique González, que llevas muchos años en la profesión y tu público ha aprendido a quererte y a respetarte sin tener que verte borracho pegando saltos a las dos de la mañana. Si te lo puedes permitir, maravilloso, pero lo normal es que no sea así.

Lo normal es que para crecer, para que las salas o los ayuntamientos cuenten contigo, necesites tener un público ganado en un festival, y el festival te va a llamar si ve que tienes público en las salas. Al final todo esto es un poco la pescadilla que se muerde la cola. Los festivales acaban convirtiéndose en parte del proceso necesario para llegar a más gente. Y de ahí sí que quiero sacar el dinero. Es decir, de conseguir que haciendo lo mío más gente me escuche y me pueda luego permitir un año para poder grabar un disco.

NTD: ¿Han matado los festivales al circuito de salas de pequeño y mediano formato?
Zahara: Lo que ha pasado es que hay muchas oficinas de contratación que funcionan con el modelo del pack: contratas a este artista grande y a cambio te hago un precio por cuatro o cinco artistas. Al final el promotor que quería llevar a uno acaba llevando a esos cuatro o cinco porque le sale mejor que contratarlos de distintas oficinas. Lo que sucede es que el festival se convierte en un negocio económico donde encajar las distintas negociaciones con las oficinas en lugar del interés por completar un cartel con los gustos de alguien en concreto. Eso mata la posibilidad de que muchos otros artistas estén ahí porque acaban yendo más o menos los mismos de siempre.

Por otro lado, con esta necesidad que se nos ha creado a los músicos la necesidad de tener que estar en festivales para tener más visibilidad y así luego venga más gente a vernos, se genera el “yo ya te he visto”. Primero, porque accedes a estar en todos los festivales posibles, y acabas estando en veinte. No es mi caso, porque yo he estado en ocho y no porque haya rechazado alguno, sino que no me han llamado más, no voy a hacerme la digna. Pero muchas veces algunos artistas están en veinte o treinta festivales con una entrada de treinta o cuarenta euros. La gente se acostumbra a verlos así y luego tener que pagar quince, veinte o veinticinco euros por un artista sólo le parece desproporcionado y no va. Creo que de alguna manera sí que perjudica.

“En 2016 me había planteado hace una canción al mes e hice dos en todo el año ”

¿Qué debería pasar? Por un lado, los promotores deberían apretar un poco si de verdad quieren a una banda y negarse a contratar otras solamente porque haya una oferta. Las mismas oficinas deberían dejar de hacer ofertas y que se coja al artista que se quiere y que se pague el caché de ese artista. Las bandas deberíamos decir que no a algunos sitios para reservarnos. También hay veces que ves los carteles de los festis y son todos prácticamente el mismo, y creo que eso también perjudica la calidad. Ha pasado este año con la burbuja de los festivales, que se han caído muchísimos. ¿Por qué? Porque la gente ya ha visto eso mismo dos días antes. O ese mismo fin de semana en otro. Al final a la gente tampoco le puedes estar dando lo mismo todas la veces o haciéndoles pagar por lo mismo una y otra vez. Hay que ir con un poco de más cabeza.

NTD: El otro día leía un artículo que te ponía como el ejemplo a seguir para las mujeres que se quisieran dedicar a la música. No sé si te ves como modelo a seguir desde el punto de vista feminista.
Zahara: Lo que pasa con las mujeres en el mundo de la música, como en otras muchas profesiones que han estado monopolizadas por los hombres, es que contamos con un techo de cristal que muchas veces nos impide creer que podemos hacer algo, simplemente porque no tenemos un referente. En ese sentido me encanta que me tomen por uno de esos referentes, porque yo me siento orgullosa de ser una chica que se ha encontrado muchos noes en su vida, continuamente. He aprendido mucho gracias a que he tenido que gestionar mi carrera desde el principio y desde abajo. Desde hacerme las maquetas, pegarme mi cartelería, llamar a las salas, buscarme yo los músicos, hacer mis canciones, llevar mis redes sociales… No lo digo desde un punto egocéntrico, sino desde el aprendizaje.

Sí que siento que he roto muchas barreras y que he sabido lidiar con las negativas que me he encontrado en mi vida. Sobre todo con momentos duros, como cuando fue el final de mi etapa con Universal, que me dejó con el autoestima artística por los suelos. Yo pensaba: “no sé si ahora voy a volver a interesarle a alguien, si ya no sirvo para eso”. En ese sentido creo que soy un buen ejemplo en cuanto a autosuficiencia y regeneración de sí misma, ser un poco ave fénix, pero en vez de cenizas consigo crear algo de mis mierdas.

Creo que hay muchos más ejemplos, pero todo lo que sirva para que mujeres, chicas y niñas piensen que pueden liderar una banda, que pueden tocar un instrumento, que pueden ser jefas de alguien, que pueden ser médicas, abogadas, jefas de una empresa, presidentas del gobierno, pues me parece maravilloso. Yo cuando era pequeña tenía referentes que en mi cabeza estaban asexuados. Eran todos hombres, pero yo no veía que fueran hombres, veía que eran personas. Pero sí es verdad que la sociedad tiende a diferenciarlos drásticamente y a que los ejemplos femeninos sirvan para las mujeres y los ejemplos masculinos para los hombres. Me gusta pensar que puedo motivar a chicas, que son las que más lo necesitan porque suelen tener un bloqueo, pero ojalá ser un ejemplo general de persona trabajadora. Eso me gustaría más.

NTD: ¿Hay música de chicas y música de chicos?
Zahara: Sobre todo hay música de chicas y música de músicos. Porque nosotras somos “las chicas” en la música y ellos normalmente se han visto catalogados, y hablo sobre todo por la prensa, y a veces por nosotros mismos, como “los señores serios”, interesantes, los que tienen algo que contar, los que saben tocar un instrumento. Era lo que había, pero cuando llegamos las mujeres a hacer lo mismo somos consideradas como esa novedad de las chicas en la música. Yo recuerdo que hace ocho años era la pregunta estrella: “ahora hay como muchas chicas (nunca decían la palabra mujer) en la música”. A día de hoy seguimos siendo las mismas más Carmen Boza, Iseo, Rozalén

“De pequeña, los referentes que tenía en mi cabeza estaban asexuados ”

Somos tan pocas que en lugar de tratarnos e incluirnos en un mundo de hombres y normalizarlo, encima nos hacéis hincapié en que somos chicas, que somos guapas, que nos parecemos simplemente porque tenemos ovarios y vagina. A lo mejor mi música se parece más a la de The New Raemon o a la de Love of Lesbian y a lo mejor Maika Makovski se parece más a PJ Harvey, que es una mujer pero no se parece a ninguna de nosotras y tiene un referente en otro país, y a lo mejor Russian Red tiene sus referentes pero están en otro sitio. Entonces que nos metieran en el mismo saco por una cuestión de ovarios a mí me sacaba bastante de quicio, porque además era un momento en el que no te planteabas negarlo.

Ahora ya me haces cualquier pregunta y te respondo siempre con educación, pero sobre todo con honestidad, pero en ese momento tenías más complacencia, intentabas complacer incluso al periodista más que exponer tu punto de vista de verdad. Sobre todo porque parecía que si decías que ‘no’ lo que estabas diciendo es que te caían mal ellas, pero si hubo guerra fue generada por la misma prensa. Si no paraban de decir Anni B. Sweet, Russian Red, Alondra Bentley, Zahara, yo llegaba un momento que decía: “¡no! ¡aléjalas de mí!”. Y era simplemente por una cuestión de rabia, quería que me comparasen con alguien con quien me identificara. ¡Que nosotras no somos referentes de nosotras porque hemos surgido a la vez! Si me tienes que comparar, que ya bastante hay que aguantar con que te comparen, asume por lo menos que sea con alguien con el que de verdad me parezca.

NTD: Retomando el tema de que vas a estar un año sin tocar, ¿te vamos a seguir viendo en Likes #0 haciendo versiones?
Zahara: Ojalá. Dependerá de que renueven Likes, y espero que sí porque me parece un programa muy divertido y muy interesante. Por ejemplo, la sección de Arturo Paniagua, de diez bandas que habla yo conozco a una, siempre me enseña algo. También alucino con las entrevistas, tan pronto va un actor o un músico que va un escritor, un científico, un periodista o un traductor. Y luego tocan bandas como Rufus T. Firefly, Carlos Baute, Soleá Morente e incluso yo. Creo que no hay ahora mismo fuera de la televisión de pago nada parecido, así que espero que lo renueven y que me renueven a mí.

“Crezco para poder vivir mejor: no tengo gastos ni vicios ni coche ni muchos fans ”

NTD: La versión de La bicicleta que has subido está petándolo.
Zahara: Pero me la grabé irónicamente. Cuando toco para el programa siempre intento hacerlo todo de una manera que a mí me guste. Lo único que me he negado a cantar es La salchipapa, pero he cantado todo, desde La picadura de la cobra gay hasta No future de los Sex Pistols. El abanico es amplio y eso me encanta, pero cuando me dijeron La bicicleta pensé: “con esta canción no puedo”. La intenté hacer lo más agradable para poder tocarla sin aburrirme. Y cuando luego en el programa a la gente le encantó me la grabé, pero pero de coña, en plan “mirad qué canción, lo que me hacen hacer”. Ahora lleva en Facebook como 160.000 reproducciones, casi igual que el vídeo de Caída libre, que lo ha alcanzado en un día. Me pidieron que la grabara entera para YouTube, pero aburriría, he dado lo mejor concentrado en un minuto.

NTD: También estuviste tocando una de Chenoa con ella delante. No puedo evitar preguntar: ¿hubo cobra o no?
Zahara: No, no hubo cobra ninguna. A mí me parece que a lo mejor hubo una cobra emocional: ella se sintió muy cómoda y tuvo un poco más de afecto, un acercamiento no para morrearle, sino como cuando te cuesta despegarte de un abrazo y él simplemente estaba donde tenía que estar. Creo que lo que él dijo fue muy desafortunado, porque el “te tengo mucho cariño” es peor que el “te quiero como amigo”. Creo que es una frase horrible, pero también me parece que él la dijo con toda su mejor intención. Y luego, por otro lado, creo que somos unos hijos de puta presionando a Bisbal para que bese a Chenoa porque por nuestros cojones y ovarios queremos que se besen. Se nos ha olvidado que son dos personas que durante un momento están haciendo una actuación, y cuando acaben queremos que sigan ahí, que se morreen, que le pida matrimonio.

Yo lo estaba siguiendo y estaba tuiteando de coña todo el rato, repitiendo frases memorables que se dijeron como la del “no es un gran músico” de Vero a Alejandro. Pero de esa broma a ofenderse por la cobra y el #jesuischenoa hay un trecho, me parece que nos hemos extralimitado en nuestras funciones como espectadores. Me gustó mucho que él reivindicara a su novia en Instagram al día siguiente, en plan “soy un artista internacional que estoy cantando con gente que lleva diez años sin subirse a un escenario y encima me presionáis para que me morree con mi ex, pues mirad qué pivón tengo, callaos ya”. Y de ella me encantó el tuit que puso de “si yo soy humana yo soy tu cobra”. El hashtag #soytucobra me pareció excelente. Aplaudo desde aquí a Chenoa.

NTD: ¿Cómo viste este retorno de OT? Muchos periodistas y músicos lo han criticado muy intensamente, echándole la culpa a OT de que la música entrara en crisis.
Zahara: Hace quince años pasó algo que, quien te diga que no lo vio, es porque vivía ajeno a la realidad social. Yo vivía en Almería ese año y David Bisbal vivía dos casas más arriba. Pasaba todos los días por su casa y estaba llena de pancartas, la gente te contaba historias suyas. Lo veía y me encantaba verlo y me decían, “¿no quieres presentarte?” No, porque para mí eso era la anti-música, un karaoke, y lo sigue siendo. El otro día asistimos a un karaoke con mucha gente que pagó una entrada, y lo hicimos porque era divertido, porque queríamos verles fracasar. Los que estábamos en nuestras casas estábamos viéndolo y nos estábamos descojonando, queríamos que desafinaran y queríamos que pasara lo que pasó. ¿Por qué? No por lo musical, por lo social. Porque han traspasado la barrera de lo humano, son personajes que creemos que forman parte de una película a la que asistimos y nos gusta ver.

“Me encanta tener amigos que escuchan Love of Lesbian y luego se van a un concierto de Chenoa ”

Yo lo vi, estaba en casa y dije: “dos canciones y lo quitamos”. Fue imposible. Era imposible dejar de mirar. Era como un accidente, sabes que está mal pero tienes que mirar. Me pasó exactamente eso, me quedé atrapada y no hay que avergonzarse. Los que ahora vienen con que los que estuvimos viéndolo le hacemos daño a la industria tienen esa superioridad moral del que cree que sabe lo que está bien y lo que está mal, y eso hace más daño que cualquier programa de televisión. Me acuerdo que a la vez del primer programa de OT estaba Jordi Évole haciendo un reportaje increíble en Salvados, Astral, y no paraba de leer tuits del estilo “hay dos tipos de personas”, “conocerás a tu amigo por lo que esté viendo ahora, si Astral u OT”. ¿Qué tiene que ver? A lo mejor yo estoy viendo OT porque es más divertido compartirlo en Twitter y a lo mejor mañana veo Astral, o a lo mejor no pero me interesan otras cosas. Dejemos de juzgar los que por la mañana leemos el periódico a los que por la mañana están escuchando Anda ya. Yo no estoy en posesión de la verdad. Yo sé lo que a mí me gusta, sé las personas con las que me gusta hablar y de qué y me encanta tener amigos que escuchan Love of Lesbian y luego se van a un concierto de Chenoa y me lo cuentan y no me creo superior, me encanta.

Ahora, que OT en sí, en su día, sí que hizo mucho daño porque creó una ilusión. A la gente que le gustaba la música le hizo creer que eso era el mundo de la música. Que era subirse a un escenario, viajar en un autobús, tener unos músicos que han ensayado y tú ir a cantar. El mundo de la música es otra cosa. Eso dio lugar a una generación tras otra de gente que por lo único por lo que se ha preocupado es de poner poses delante de un espejo y de hacer un gorgorito que otro ya ha hecho.

Yo me acuerdo que cuando les quitaban gestos y le corregían posturas lo único que pensaba era lo mucho que me gusta que Iván Ferreiro pusiera la mano como una señora. O en Santi Balmes, que la primera vez que lo vi pensé que era homosexual porque era muy expresivo, y esa misma ambigüedad me generó un deseo hacia él como público. Me pareció un imán. Imagínate que acaban en un programa así y alguien les dice que no hagan eso. Están destrozando la esencia de la libertad artística y de la expresión y de la individualidad. Y aparte los discos que sacaban, que los sacaban como churros, que eran plantillas. Un buen disco no sale en una semana, es imposible. Le puede salir bien a The New Raemon, que lo hace todo él, que tiene una trayectoria, que es un músico completo que sabe producirse, escribir, tocar… Si tú me coges a cuatro buenos compositores a copiar lo que hacen otros estás matando la esencia de la música. Entonces, en ese sentido sí que OT perjudicó a la música. Ahora, que tú me juzgues porque yo vi un programa cuando tenía diecinueve años y me sorprendió porque no entendía nada, ¿qué tipo de persona eres tú y por qué me vienes a decir esto?

NTD: Hablando de mainstream, hace tiempo decías en una entrevista que “Si cadenas como Los40 dedicasen un programa a este tipo de música [indie] romperían muchos prejuicios”. Ahora que en Los40 Arturo Paniagua tiene un programa, ¿es buen momento para romper esa barrera?
Zahara: Sí. Cuando apareció Arturo con su programa dije: “creo que no hay mejor persona que pueda conciliar mejor ambos mundos”. Porque Arturo lo que tiene es mucha cultura, y eso es lo mejor que le puede pasar al mundo de la música. Una persona como él, sin prejuicios, que puede ver OT, ir a un concierto de Beyoncé o estar viendo a una banda de música electrónica de nombre impronunciable, y siempre lo entiende todo, porque hace el viaje de ida y vuelta con toda la música que escucha. Creo que ha tendido una mano maravillosa para unir ambos mundos.

“Que a las mujeres nos etiqueten sólo por los ovarios me saca de quicio ”

El otro día estuve reflexionando y me di cuenta de que el indie que se está escuchando en Los40 al final es pop. Es un pop que puede tener una estructura más compleja, unas letras que hablen de cosas más profundas, pero no son Los Planetas, no es una voz a cuatro kilómetros por detrás de la música con unas guitarras con un sonido más concreto. Si piensas que el indie es un sonido, entonces todavía no están poniendo indie en Los40, están poniendo pop alternativo. Y es maravilloso, porque es el primer paso para que, si la cosa funciona, en un par de años haya una sección de rock, y cuando metan rock igual hay una banda que es de metal, otra que es de heavy, otra que es de hardcore y a lo mejor empiezan a pasar otras cosas.

NTD: De momento, Sidonie ya está en la lista de los 40 principales.
Zahara: Sí, sí, ya lo he visto. Es sorprendente. El otro día escuché a Love of Lesbian también, con el single nuevo que dura seis minutos, que colar una canción así en Los40 sí que me parece un hito, porque hacía diez años que eso no pasaba.

NTD: Si nos fijamos en las listas de ventas no hay semana que no se cuele algún disco alternativo.
Zahara: Es distinto. Puedes tener una entrada alta, pero eso significa que tienes muchos fans dispuestos a comprárselo muy pronto. Lo que le pasa a Amaral, por ejemplo, que se mantiene en un puesto 80 y no ha bajado desde que salió el disco es un poco inusual. O Vetusta Morla. Al final cuando tú ves la lista de lo más vendido, los que de verdad están siempre son Pablo Alborán, Auryn, Maná, David Bisbal… Es decir, en cuanto a ventas de discos sí que hay una diferencia todavía. Pasan cosas antes inimaginables, como que Dorian de repente sean un puesto seis, yo un tres, Miss Caffeina un dos. Esto sí que mola, y es sorprendente, pero claro, no se mantiene. Yo estuve en un tres, estuve en un 20, estuve en un 70. Estuve seis semanas y mucho fue. Pero claro, no puedo competir. Ahí es donde se nota la diferencia.

NTD: ¿Te sentirías cómoda alcanzando esa popularidad?
Zahara: Soy incapaz de imaginármelo, te lo prometo. No sé qué significa. Como mi carrera ha crecido de una manera tan paulatina, tan de poder asimilar los beneficios y los inconvenientes, no he tenido nunca la sensación de agobio. Puedo estar en el centro de Madrid y saber que nadie me está mirando porque no tienen ni puta idea de quién soy, ni tengo tanto dinero como para permitirme una casa en La Finca. Crezco para poder vivir mejor. No tengo gastos, no tengo vicios, no tengo coche, no tengo muchos fans, no me paran por la calle… Yo he ido con Marron de El Hormiguero por la calle y no puedes caminar, es imposible. A mí no me pasa eso. Supongo que si creciera tanto no sería de manera salvaje. Y si alguna vez llega imagino que va a ser algo voy a poder prever y asumir. Porque a mí a día de hoy me sigue haciendo ilusión cuando me paran y se hacen una foto, y cuando lleno una sala me relajo porque veo que voy a poder pagar a todos los músicos.

“Somos unos hijos de puta por querer que Bisbal bese a Chenoa: entre ellos sólo hubo una cobra emocional ”

NTD: Tus fans son más fieles, diferentes a otros fans.
Zahara: Yo reconozco que los míos son maravillosos. Aparte, tengo algunos que son muy exigentes, pero muy pocos. Muy exigentes en el sentido de que son tan fieles que no quieren lo mismo, que lo puedo entender. Pero por lo general es gente que me quiere mucho, que le encanta verme y que me conoce artísticamente. Por ejemplo, toqué en Alicante en los tres formatos y en el acústico nadie dijo ni mú en todo el concierto, que a mí eso es lo que me flipa. Luego, al final, una chica que era la primera vez que venía me dijo: “jo, la gente qué sosa es”. No, la gente es perfecta, porque yo lo que quiero en un acústico es que se callen y yo poder concentrarme y hacer algo súper bonito para ellos y súper cercano. Si me están hablando me empiezo a poner nerviosa, no me escucho y me altero y ya no es lo mismo. En el trío están un poquito más crecidos pero contenidos. En el de banda desde la primera canción estaban saltando, gritando, cantando, la vena en el cuello reventándoles, y es la misma gente, pero saben lo que me gusta y no he tenido que decirlo, nos hemos conseguido comunicar solo con la energía que hemos generado.

NTD: Si por algo se ha caracterizado tu carrera es por mostrarte siempre tal y como eres en las redes sociales. ¿Consideras que te ha ayudado a consolidar tu relación con los fans?
Zahara: Sí, yo creo que sí. A mí lo que me ha sorprendido es que se hayan mantenido fieles a pesar de todos mis cambios, de dónde venía a cómo estoy. Y también me he dado cuenta de que la gente ha crecido conmigo. Cuando yo estaba en el mundo de las piruletas y estaba rellena de algodón de azúcar y cagaba lacasitos, ellos también. Cuando llegó La pareja tóxica ellos también estaban tristes. Y con Santa se han reconciliado y están más enérgicos y también han aborrecido un poco el mundo niña-penas y les ha gustado el rock. Y han visto que yo en esos tres momentos era yo, era lo que daba, era lo que sentía que tenía que hacer. Creo que eso es lo que les engancha, que da igual si hay mucha distorsión o si estoy yo sola guitarra y voz que si ellos saben que es la decisión que yo he tomado es lo que les gusta. En ese sentido me siento cada vez más libre para hacer lo que siento.

 

NTD: ¿Y nadie se queda por el camino? A lo mejor alguien se cansa y no comulga con tanto cambio.
Zahara: Supongo, pero no es la sensación que me da. Los habrá, obviamente, pero yo he visto a mi público crecer, les he visto las caras, les reconozco. Cuando fui a Valladolid había mucha gente que conocía y mucha gente nueva. Pero yo hablé de mi primer concierto en el Café Teatro y hubo muchas manos levantadas, y eso siempre me pasa. Yo supongo que quien se harta es lo suficientemente elegante como para no manifestarlo, se aleja y su hueco se rellena con otro que llama más la atención y entonces no me doy cuenta del que se va. Por suerte.

NTD: Es raro no tener haters hoy en día.
Zahara: Ya, a veces lo pienso. Tengo alguno que le molesta algo. Nunca haces algo que le guste a todo el mundo, eso está claro, pero a veces me encuentro gente que pone en Twitter: “estoy hasta el coño de hacer la cama, de que llueva y de Zahara”. Contesto normalmente con humor, alguna vez con un poco de inquina según me haya pillado en mi casa, pero normalmente me hace gracia. Sobre todo que me etiqueten, no entiendo por qué pierden tanto tiempo. Hasta cuando yo tuiteaba en OT ni siquiera ponía hashtag ni mencionaba, porque no quería ofender a nadie. Era como mucho más sutil, si te quieres enterar te enteras, y si no, no. Salvo cuando decía algo bueno de Chenoa, que la mencionaba, porque Chenoa es lo más (ríe).

“Albert Rivera es un manipulador, convierte un debate en lo contrario de lo que debe ser ”

NTD: Además, tú te significas mucho políticamente. ¿No tienes miedo de que te traiga algun problema? Que alguien te diga: ¿deja de hablar y ponte a cantar?
Zahara: (Piensa) Me parece que sólo me lo han dicho una vez. Y yo creo que le contesté: “por encima de cantante soy persona y como persona soy un ser político y tengo opinión”. Quien me sigue en redes sabe cómo uso cada una. Si me sigues en Instagram vas a ver fotos bonitas y muchas fotos mías, porque es lo más ego que tengo. Al final la gente que me sigue es lo que quiere ver: a mí comiendo, cantando, haciendo cosas, así que no me importa, porque a mí también me gusta y mi parcela egocéntrica se queda cubierta. Twitter lo uso como una tuitera, doy mi opinión, critico las cosas, siempre intento ser educada; sobre todo intento ser honesta.

Si no he sido educada alguna vez ha sido con Albert Rivera, porque al principio me impactó su figura muchísimo. Yo formo parte de una sociedad que prepara a niños y adolescentes para torneos de debate, sé lo que es debatir y lo que son los torneos donde él ha estado, porque he sido jueza. Entonces le veo todos los tics y todos los trucos. Es muy hábil, sabe debatir muy bien pero creo que es muy manipulador, convierte el debate en lo contrario de lo que debe ser. Me da la impresión de que es demasiado listo en un sentido negativo. Como tiene mucha retórica sabe esquivar muy bien los golpes, todo lo contrario a Pablo Iglesias, que se le calienta la boca y mete la pata, a pesar de que lo que diga tenga un fondo mucho más bueno. En cambio, el otro está contenido porque nunca va a decir algo de lo que se arrepienta. Y a mí eso me hierve la sangre, porque veo que no es de verdad, que es maldad.

“Cuando domino algo deja de resultarme divertido ”

Mis amigos siempre me dicen que la voy a liar, pero yo siempre he sido tan honesta que nunca hay nada que sea tan bestia para que de repente se convierta en trending topic. He visto un titular mío por ahí en el que decía que “el mundo de la música está lleno de drogas”. Pensé que me iban a empezar a llover hostias, pero sólo hubo tres comentarios positivos. Supongo que la gente se ha acostumbrado y ya no sorprendo.

NTD: Volviendo a la música y concretamente a tu último concierto de Madrid en La Riviera. Has invitado a Yola Berrocal para que se una a la fiesta. ¿Ha confirmado asistencia?
Zahara: Ha contestado que viene. Yola dijo sí.

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Zahara