21 junio, 2011. Por

The New Raemon

Nuevo juglarismo oscurantista
Entrevistamos a Ramón Rodríguez, a.k.a. The New Raemon, para hablar de pop, raíces y cambios oscuros
The New Raemon

Un artista debería ser considerado como tal cuando tiene la capacidad, los cojones y las formas para poder versatilizar su concepción de la creación desde diferentes puntos de vista. Ramón Rodríguez se ha encontrado de lleno con un proyecto paralelo a modo de capricho al que llamó The New Raemon que, hoy, es lo que le da de comer y una de las razones más formales por las que ha jubilado a Madee. No es de extrañar: aquella canción de autor diminuta y sensible de sus primeros trabajos fue virando hacia formas de pop oscuro mucho más orquestal, centrada en las atmósferas y haciendo un análisis paliativo de la lírica abrupta en su última y más potente entrega, Libre asociación. Hace unos meses pillamos a Ramón por banda para que nos cuente sus visiones acerca de ese cambio de perspectiva en el compositor, qué opina acerca de la nueva oleada de grupos catalan(ista)es y cuáles son sus filias más desconocidas. The "new" New Raemon.

Notodo: La primera impresión que da el disco es que suena casi a definitiva esa ruptura con el formato de evolución-songwriter a favor de la presencia en primer plano de otros elementos, ya con un formato de banda más estable. ¿Es algo buscado?
Ramón Rodríguez:
Sí. Lo que quería era escaparme de lo que había hecho. Supongo que, como los discos han ido muy seguidos entre ellos, pensé que era peligroso continuar por la misma senda. Así que lo que hice es dar un volantazo e ir en la dirección opuesta.

NTD: Una especie de “renovarse o morir”, ¿no?
R.R.:
Sí, y por ofrecer otras facetas de lo que tú sabes hacer que la gente a lo mejor no había escuchado en castellano. Con Madee sí que habíamos transitado estos terrenos, al menos en lo que a sonido se refiere, y quería probar el hecho de volver un poco a mis orígenes: volver a tocar la música que hacía antes pero en castellano, algo que no había hecho hasta entonces.
“Nunca estudié, me he formado así: analizando canciones que me han gustado”

NTD: Se habla, a su vez, de la tonalidad oscura general que lleva consigo el disco. ¿Cómo llegas a eso después de haber cerrado una etapa con una buena cantidad de tus piezas más significativas en tonos más luminosos o alegres?
R.R.:
El disco está improvisado. Normalmente lo que hacía era preparar los temas previamente, y esta vez lo que hice fue improvisar todo: bajar por la mañana, inventarme todo, terminar la letra esa misma mañana y a la hora de comer ver que estaba todo terminado. No estás trabajando mucho el subconsciente porque estás metido en una historia que no sabes muy bien cómo va a terminar, y ha código un ambiente un poco más lúgubre, que es, supongo, consecuencia de la metodología de creación que llevé a cabo.

NTD: Todos estos elementos nuevos que giran en torno a The New Raemon (el paso “eléctrico”, la culminación oficial como banda de Madee, las tonalidades oscuras) se pueden entender como que es el paso a otro estadio. ¿Lo ves como un disco de inflexión, de alguna manera?
R.R.:
No sé cómo va a ser el próximo disco porque acabo de publicar este y lo que me apetece es seguir tocándolo y ver cómo reacciona en directo. Siempre intento no repetirme, dentro de mis posibilidades, porque conozco mis limitaciones. A la hora de enfrentarme a un disco siempre procuro buscar una manera de poner las cosas en sitios distintos, más que nada porque la persona que escribe las canciones es siempre la misma, entonces lo único que puedes probar para que no sean iguales los discos es mover las cosas de sitio y cambiar la forma de creación. Se trata de darle la vuelta un poco.
“Quería escaparme de lo que había hecho hasta ahora”

NTD: También le diste un poco la vuelta a la imagen de portada. Cortas también la etapa de ilustraciones sobre tu imagen.
R.R.:
No quería ser como Iron Maiden (risas), un grupo que, por cierto, me gusta desde pequeñito. No quería que fuera una imagen continuista porque el disco no lo es, así que por defecto decidí que en vez de repetirme con la ilustración comiencen a aparecer fotografías.

NTD: En La Dimensión Desconocida tenías una canción que se llama Dramón Rodríguez, ahora aparece Kill Raemon… ¿es una forma de hacer un análisis psicológico público, de humor propio…?
R.R.:
Es una forma de reírte del personaje, también. Porque no deja de ser un personaje el que está cantando esas canciones. Luego, cuando me bajo del escenario, mi vida continúa. Lo de Kill Raemon era haciendo alusión a que el disco era muy distinto a los anteriores y, sobre todo, muy lejos del primer disco (NdeR: A propósito de Garfunkel), que es al que la gente le gusta más. Así que era una manera de, si bien no desmerecer ese trabajo, decir que esto no tiene por qué ser siempre igual. The New Raemon puede hacer o enfocar los discos de forma distinta: es muy aburrido hacer el mismo disco siempre.
“A la hora de enfrentarme a un disco siempre procuro buscar una manera de poner las cosas en sitios distintos”

NTD: ¿Ves A propósito de Garfunkel como un hándicap para el resto de tu carrera, como una especie de yugo?
R.R.:
Eso ya sucede. Cuando la gente descubre algo se aferra mucho a ello. Yo creo que es un error: tú siempre puedes disfrutar de ese disco cuando quieras, que para eso está grabado y permanecerá por los siglos de los siglos a no ser que el mundo acabe de forma fulminante. Yo lo entiendo, pero no tengo por qué estar tocando siempre la misma música. Y yo básicamente hago esto para divertirme y que me llene a mí. Si la gente lo abraza y lo puede compartir, pues perfecto. Pero pienso que cada momento de cada artista, incluso del público, está influenciado por un montón de cosas que no tienen que ver con la música. A lo mejor ese disco les gustó en su día porque les retraía a una época muy concreta, pero esa época ya pasó. Siempre puedes escuchar el disco y ponerte melancólico y decir “¡cómo me gustaba este disco!”, pero ya está. Voy a hacer siempre lo que a mí me parezca bien.

NTD: Fue todo muy rápido: en tres años sacaste dos discos, varios EP’s, recopilaciones… ¿Esperabas que algo que nació casi como un proyecto paralelo caprichoso se convierta en tu sustento principal?
R.R.:
No, fue una sorpresa para todos: para mí, para el sello… Y estoy muy contento. Tengo mucha suerte de poder hacer lo que me gusta y trabajar de esto. Antes tenía otros trabajos, y ahora sólo me dedico a esto. Pero pienso que mi obligación es intentar que toda esta situación no pervierta el arte en sí, que es lo que estás ejecutando. Es importante seguir siendo fiel y coherente al espíritu inicial que te mueve cuando vas a hacer el disco.
“Lo que pasó con mi primer disco es un incidente aislado: gustó por cómo estaba contado lo que se cantaba”

NTD: En Cuaresma se ve alguna canción en catalán, alguna versión de Lluís Llach. ¿Te tienta hacer algo únicamente en catalán, viendo que el pop nativo de Cataluña funciona tan bien no sólo por allí sino en el resto del país?
R.R.:
No descarto hacer un disco en catalán. Es algo que me apetece, peor lo haré en su momento. Lo que tenía en la cabeza hacer es un EP de cinco o seis canciones en catalán, pero es sólo una idea. No es algo que vaya a hacer inmediatamente. Todavía estoy explorando el castellano y quiero escarbar un poco más.

NTD: ¿Y piensas que todo este boom que hubo con Manel, Mishima, El Petit de Cal Eril, etc., ha ayudado, al menos en lo referente al primer disco, a que la gente se acerque más?
R.R.:
No, porque mi disco es anterior a todo ese boom. Lo que pasó con mi primer disco es un incidente aislado: gustó por cómo estaba contado lo que se cantaba. Ese es el secreto del disco ese, además del diseño de Martín. O eso es lo que yo entiendo: la simpleza y franqueza del disco, y tal como estaba empaquetado, es lo que le cayó más en gracia a la gente. Yo sí soy afín con algunos de los grupos como Mishima, El Petit de Cal Eril, María Rodés, Joan Colomo, gente que está haciendo cosas impresionantes en catalán y en castellano, pero pienso que van por libre. A lo mejor se habla de un movimiento porque ahora hay muchos más grupos en catalán haciendo música más interesante, pero no es ningún movimiento: sólo hay grupos mejores. Pero cada uno hace su historia y ya está.

NTD: ¿No te sientes parte, tampoco de ninguna escena como se trata de agrupar a algunas de esas bandas?
R.R.:
No, nunca me he sentido parte de ninguna escena. Jamás.
“El rock and roll tiene mucho más sentido de los dieciocho a los treinta años”

NTD: Incluso puede ser que en Libre Asociación se te pueda emparentar más con músicos del rollo de Julio De la Rosa, Refree, músicos con una amplitud sonora mayor?
R.R.:
Sí, tenía ganas de probar otros sonidos, básicamente. Siempre he ido por libre y he hecho las cosas a mi manera. Y sí empatizo con muchos grupos de ahora que hay aquí en nuestro país, tengo amistad con ellos y los admiro, pero pienso que cada uno hace lo que hace pero que no hay ninguna escena ni indie ni hostias ni nada. Cada uno va por libre, y es cómo tiene que ser. Montar movidas a nivel mediático sí que beneficia a que la gente entienda o ubique esta “movida” virtual. Pero tal como lo vivo desde dentro (y desde fuera), no existe tal movimiento.

NTD: Hay una cosa curiosa que está sucediendo en algunos músicos que vienen del rock alternativo una vez que esa banda madre muere: por lo general acaban arropándose en ejercicios más acústicos e íntimos (hay ejemplos internacionales como J Mascis (de Dinosaur Jr.), Thurston Moore (de Sonic Youth) o Chuck Ragan (de Hot Water Music), entre otros): una especie de arranque por aparcar todo ese “sudor” acumulado con los años. ¿Lo ves así tú también?
R.R.:
En nuestro caso es porque la banda no seguía: entonces yo empecé mi historia. Pero sí es cierto que puede ser que el ruido, el rock and roll, tiene mucho más sentido de los dieciocho a los treinta años, estando en una banda de rock haciendo más ruido, siendo todo más intenso y visceral, porque después pasan cosas en la vida de la gente: se hacen mayores, se transforman y les interesan otras cosas. Yo asocio la energía, el ruido y la contundencia a la juventud, a la inocencia: esas ganas de gritar mientras todavía te estás formando como persona. Es una cuestión más generacional que no musical.
“Hay mucha más cultura musical ahora que hace diez años”

NTD: ¿Y ves que esto que mencionas de “lo generacional” liga al fin de Madee con el de Half Foot Outside (con Brian Hunt solista o Carlos Leoz en Me and the Bees) o The Unfinished Sympathy (Joan Colomo haciendo cosas más íntimas y hasta Eric Fuentes se atreve más con esos sonidos), tres de los grupos insignia del rock alternativo barcelonés? ¿Ves que se cierra una etapa de esa especie de género/escena?
R.R.:
Visto así, si lo analizas sí: somos todos de la misma quinta, la misma generación y pueden ser historias parecidas. Además son grupos que llevan a lo mejor diez años en activo, que hemos estado en la carretera machacando y cubriendo gastos y viendo cómo el poco dinero que entraba era para hacer otra grabación, etc. Y llega un momento en que, claro, cuando un grupo de amigos crece juntos y desde muy jovencitos tienen ciertas expectativas fantasiosas o grandilocuentes con ese grupo, con los años las vidas de cada uno van cambiando: a lo mejor uno se ha divorciado, otro se ha casado con una uruguaya y se ha ido al quinto pino y no puede ensayar… entonces los factores vitales pesan en la relación musical. Y la mayoría de estos grupos se han separado porque no podían estar todos al mismo nivel de intensidad. Y no es que cree fricciones, sino que es más un acto de coherencia decir “esto no puede continuar, porque sólo puede continuar si estás ahí a tope dándolo todo…”.

NTD: En los últimos años se ha visto que ya no es tanta la distancia entre el pop mainstream y el pop independiente estatal. En los últimos meses hemos visto como Nacho Vegas, Vetusta Morla o Manel copaban (y lo siguen haciendo) las listas de ventas de las principales tiendas del país, sean físicas o virtuales. ¿Ves que eso pasa: que la distancia se reduce?
R.R.:
Eso es debido a varios factores. Uno de ellos es la existencia de Internet desde hace muchos años: con plataformas como Spotify la gente ya no escucha cualquier cosa que le ponen en la radio, hay muchos más recursos que hace quince años, que tenías que comprarte la Rockdelux, la Go! y hacer un trabajo de campo mucho más exhaustivo. Ahora con que tengas un ordenador y un poco de inquietud por descubrir cosas abres Spotify y escuchas lo que quieras, armándote tu propia radio. Hay mucha más cultura musical ahora que hace diez años, que ya existía pero era sólo para los que la música les inquietaba. Ahora lo que está pasando es que parte de los consumidores de mainstream ya son mayores y no les dan gato por liebre, no escuchan Los 40 Principales, y eso ha perjudicado, sobre todo, a las multinacionales y no a las independientes, que siguen vendiendo y sacando discos con un catálogo muy coherente. Lo que ocurre es que las multinacionales están viendo que ya no pueden vender la música de la forma que llevan haciéndolo toda la vida y están buscando ese punto intermedio a grupos que tienen más personalidad, y que ya existían entonces, pero que ahora tienen sitio para despuntar a un nivel mayor. La música española, catalana, vasca, están viviendo un momento musical muy bonito porque son muchos artistas que ya han tenido una educación musical rica y, si quieres componer una buena canción, tienes que escuchar. Yo compro discos desde que tenía trece años y tengo la casa llena de discos: y esos son mis estudios. Aprendí a escribir escuchando discos. Nunca estudié, me he formado así: analizando canciones que me han gustado.
“Es importante seguir siendo fiel y coherente al espíritu inicial que te mueve para hacer un disco”

NTD: Mucha gente ve la popularidad d elos grupos indies como una traición: parece que hay que criticar a Love of Lesbian, Mishima o Vetusta Morla porque agotan localidades y se transforman en nuevos fenómenos musicales.
R.R.:
Sí, pero eso es absurdo. Si a ti un grupo te gusta, y sigue sacando buenos discos, porque le guste a más gente no tiene por qué dejar de gustarte. Tú no has descubierto a ese grupo. Quizá lo descubriste ese día, pero ese grupo ya existía: lo ha descubierto el grupo mismo que se han inventado a sí mismos. Juzgar de esta manera algo es poco inteligente: estás dejando de disfrutar de algo que todavía tiene cosas que decir y calidad sólo por un prejuicio absurdo. Por un lado se entiende porque siempre es más bonito cuando descubres algo, pero yo siempre asocio este sentimiento a gente más joven, porque yo también pensaba así, pero ahora mi visión de las cosas es distinta: si a mí un grupo no me gusta o me parece una mierda no pierdo el tiempo escuchándolo. No tengo por qué criticarlos ni malgastar energía.

NTD: ¿Qué nos puedes contar de los discos que estás planeando con Fran Nixon y Ricardo Vicente y el que estás armando con Miguel Rivera, de Maga?
R.R.:
El disco con Fran Nixon y Ricardo Vicente está grabado desde enero, saldrá entre el 24 de octubre y lo editaremos nosotros. Presentaremos el disco en cerca de doce ciudades y ya está. Además de nosotros tres llevaremos una banda con vientos y un perfil más “antiguo”. Los temas de Richie me recuerdan más a Dylan o The Band y los de Fran más a Burt Bacharach y rock más añejo.
El disco con Miguel todavía es un proyecto porque primero hay que grabar el disco de Maga. Una vez que esté grabado, buscaremos un momento los dos para grabar. Es un proyecto divertido porque la idea es grabar nosotros dos todos los instrumentos que suenen. Hacer una cosa para nosotros, para pasarlo bien, y que sea 100% Miguel Rivera y Ramón Rodríguez.
“No hay ninguna escena ni indie ni hostias ni nada: cada uno va por libre, y es cómo tiene que ser”

NTD: Vas a producir, también, los discos de Maga y Manos de Topo. ¿Son tus primeras producciones?
R.R.:
Ya había coproducido el disco de María Rodés y de su primer grupo que era Oníric, pero estas serán las primeras producciones que firme “oficialmente”. Con Manos de Topo hemos grabado unas canciones que no irán en el disco pero sí saldrán en un EP/split compartido con Tarántula que se llame Momento único, con dos canciones por banda. Las canciones de son distintas: más serias. Sigue la misma voz, pero las canciones están muy elaboradas.

NTD: Para terminar recomiéndanos un disco/grupo, una película y, ya que te gusta y conoces tanto, un cómic.
R.R.:
De disco recomiendo el Vol i Dol, de El Petit de Cal Eril, que es maravilloso. Película me gustó mucho The Fighter: Christian Bale está impresionante y Mark Wahlberg también está muy bien. Yo pienso que Mark Wahlberg no es un mal actor, pero elige mal los papeles y suele estar muy mal dirigido, como en El Incidente. Por lo general me gustan bastante las películas de David O. Russell, como Tres reyes o Extrañas consecuencias. Y de cómic os recomendaría la serie que Marvel está editando que se llama Masacre y son muy divertidos: una especie de antihéroe a lo Marvel.

Gira:
24.06: Madrid. C.D. Cantarranas (Dcode Festival)
09.07: Arbúcias (Girona). popArb
03.09: Santa Coloma de Gramanet (Barcelona). Parc Europa

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