23 noviembre, 2016. Por

Romare

Club(bing) jazz
Romare, o la evolución del club de jazz hacia el clubbing de jazz
Romare

Se dice, se rumorea, se comenta, que las máquinas mataron la calle. A todos los niveles. Pero en lo que tiene que ver a la cultura callejera, la de rasgar la suela de los zapatos cochambrosos para pegarse unos bailes, parece haber sido abducida también por la cultura 2.0: aquel soul, funk, disco y r&b que pintaba de negro el ritmo de los años ’80 apenas se ve recuperado en simulacros que suenan más a copia ultrarreferencial que a actualización de aquellos postulados.

Afortunadamente, de aquellos polvos, polvos de otros colores. Los de Romare, posiblemente uno de los últimos exponentes a la hora de conseguir poner en contacto las facciones de la música de club-lounge más vanguardista con la raíz de las músicas negras, los clubes de jazz, el trip-hop y esa mente híbrida que comparte con algunos pocos coetáneos como pueden ser Nicolas Jaar, Nicolá Cruz, Mateo Kingsman, A Tribe Called Quest, Nick Murphy, Nosaj Thing o Moderat.

Y si ya nos encandiló con Projections, al que colocamos casi en lo más alto de la lista de Discos Internacionales de 2015, en su flamante regreso discográfico aporta respuestas místicas más oscuras, más cerca de la rehabilitación de un club(bing) de jazz inexplorado, a caballo entre el trip-hop de BEAK> y las basculaciones de ese pop negro que se pierde entre el r&b y el grano dreamy, alejando su propuesta del lounge e intentando ocupar las discotecas del Londres más radical a golpe de beat antibeat.

En esta segunda parte de aquel EP de cuatro canciones que pasó desapercibido como una mutación jazztrónica que aquí se engrandece a niveles históricos, inventa una facción de funk con trazas de tribalismo africano, pianos hammond y todo el groove del mundo (All Night o L.U.V.), se inventa una micro-big-band loopeándose a sí mismo (Je T’Aime), juguetea con una suerte de mística trip-hopera de aires orientales (Honey), rehace al Moby del Play y al primer St. Germain (Come Close to Me), rebusca en las raíces del jazz y el blues jondo y lo convierte en una suerte tanto de jam psicodélica (Don’t Stop) como de soul desencajado (Who to Love?), bucea por los recovecos del nu-disco más perverso, noctámbulo y excesivo (Who Loves You?), se ubica en una curiosa frontera entre Jamie XX, El Guincho y Chet Faker (New Love) y hasta nos interna en una especie de club-lounge-jazzy cinemascópico a modo de epílogo (My Last Affair).

GALERÍA DE IMÁGENES

Romare

+ INFO

Artista: Romare

Álbum: Love Songs: Part Two

Género: Jazztrónica

Discográfica: Ninja Tune

Año: 2016