17 noviembre, 2016. Por

A Tribe Called Quest

Making America Great Again
A Tribe Called Quest makes America great again
A Tribe Called Quest

Se fueron para nunca irse. Por eso volver fue fácil y estimulante. No hizo falta que A Tribe Called Quest ensayen una versión de sí mismos: lo que nunca se pierde, siempre está.

En su primer disco en dieciocho años, el combo de Queens consigue articular un álbum que, desde la primera escucha, suena a icónico referente del sonido que batalla contra la Administración Trump antes incluso de saber que todo lo negro del mundo dormiría en su casa.

A Tribe Called Quest vuelven a hacer América grande otra vez, y nosotros te contamos cómo y por qué.

¿POR QUÉ TE VAS?

Quizá la excesiva sobreexposición de los grandes exponentes del rap en la cultura de MTV, la radiofórmula y la presión de haber inyectado las mayores dosis de vanguardia a un género que, en 1998, se veía como limitado a unos cánones concretos, llevó al combo de Queens a abandonar el barco en 1998, tras publicar un quinto álbum que, posiblemente, sea el menor de los cinco ejercicios que publicaron durante los años ’90.

La realidad es que aquel movimiento de A Tribe Called Quest por cerrar su etapa los elevó a una categoría diferente, siendo uno de los símbolos de culto del rap mundial. Normal: para muchos, ATCQ no es una banda de hip-hop (de hecho, ¿hacen hip-hop?), sino un colectivo artístico coliderado por tres chavales de los barrios bajos neoyorquinos que desde los 15 años comenzaron a confirmar un beat callejero fuera de cánones herméticos, más cerca del jazz o del r&b de vanguardia que del rap old school de otros compañeros generacionales como Notorius B.I.G., 2Pac, Snoop Dogg o N.W.A.

Su universo era compartido con De La Soul, Jungle Brothers y Black Sheep, con los que compartieron proyecto colectivo bajo el nombre de Native Tongues; pero también el de otros proyectos como Leaders of the New School, People Under the Stairs, Digable Planets, The Roots, Beck o The Pharcyde, entre muchos otros.

Ahora, tras ver cómo durante los primeros años del siglo XXI se los reivindicó activamente (cuatro álbumes recopilatorios en menos de una década; un documental sobre la banda; premios en VH1 o los Billboard…), cómo sus hermanos De La Soul vuelven a ponerse en circulación y cómo proyectos de la talla de Kanye West, Kendrick Lamar, Vince Staples, Tyler, the Creator, Earl Sweatshirt o Death Grips marcan el nuevo tempo del hip-hop, ¿por qué no volver con todas las de la ley, y no sólo en giras de reunión como las que han protagonizado entre 2006 y 2013?

¡QUÉ BUENO QUE VINISTE!

La vuelta ha sido sorpresiva y esperada a la vez; y sin grandes fuegos artificiales en la opinión pública más allá que los medios especializados que rinden (¿rendimos?) pleitesía a uno de los pilares fundamentales para entender la evolución del beat urbano, A Tribe Called Quest se dan una nueva oportunidad en un sexto álbum que aparece dieciocho años después de The Love Movement.

We Got It From Here… Thank You 4 Your Service suena a nueva despedida, a epílogo coordinado, a comentario irónico, a mensaje icónico, a reclamo subterráneo. Y precisamente por esa curiosa frontera entre el culto de los nuevos grandes del género (Kanye West y Kendrick Lamar son dos de los ilustres invitados) pero sin olvidar a sus compañeros generacionales de siempre (Busta Rhymes y Consequence también participan), A Tribe Called Quest vuelven a demostrar que no son un grupo de hip-hop; o como mucho de hip-hop anti-hip-hop.

Vuelven a dinamitar las propias fronteras de género no sólo codeándose de desprejuiciados e icónicos referentes de otros ámbitos (del pop clásico como Elton John; del rock rabudo como Jack White; del neo-funk como André 3000) con un ejercicio grabado hace un año, encajonado durante meses y organizado como un movimiento de dos caras, un álbum doble, dos cruces o dos caras que no se miran como tal.

¿ANTI TRUMP HOP?

Llevan más de treinta años (aunque hayan permanecido en silencio los últimos casi-20 años) siendo un símbolo de este tipo de preguntas, de falsos géneros, de híbridos curiosos, de inclasificables aportaciones a la música urbana. En este nuevo y magno ejercicio doble vuelven a dar el ejemplo, reventando la frontera de género precisamente en los mismos días en los que Donald Trump levantaba fronteras a prácticamente todo lo que se mueve a su alrededor.

El álbum no suena explícitamente crítico, pero sí suena oscuro. Curioso presagio este, el de un viciado y denso ambiente oscurantista, intromisivo, apesadumbrado, para poner banda sonora a esta nueva América que volverá a no-bailar a su ritmo. Del mismo modo que sucedió en su momento con el Yankee Hotel Foxtrot de Wilco o el The Rising de Bruce Springsteen; este We Got It From Here… Thank You 4 Your Service suena a banda sonora de noviembre de 2016, con todo lo que ello conlleva.

Su nuevo cancionero no lo recupera desde donde lo dejaron; si acaso más atrás, en torno al sonido de The Low End Theory, entre el jazz y el space-hop. No es raro encontrar alegatos especialmente cósmicos, entre el fumadero y la misión espacial (The Space Program, Ego o Conrad Tokyo), buscan un espacio común entre el funk de Prince y el de Beyoncé (Melatonin), rehacen el sonido de Tame Impala (Dis Generation, Movin Backwards o Enough!!), se encuentran con su propia génesis en las gemas más jazzy (Lost Somebody o The Killing Season) y r&b (Whateva Will Be), viajan a sus primeros beats callejeros de los años ’80 (Mobius) o a ramalazos rastafaris (Black Spasmodic) y dejan algunos de los más inolvidables himnos para batallar la psique enferma de lo que se presupone será la Administración Donald Trump: The Donald, Kids… o We the People…, tres de esos himnos que parecían predecir todos los nuevos males.

A Tribe Called Quest vuelven a hacer a América grande otra vez.

GALERÍA DE IMÁGENES

A Tribe Called Quest