6 octubre, 2016. Por

Kraftwerk

La música del robot está al acecho
El robot al acecho, o por qué 'Kraftwerk en el Guggenheim' es el evento del año
Kraftwerk

En 2012 el MoMA de Nueva York ofreció del 10 al 17 de abril bajo el título Retrospective 1 2 3 4 5 6 7 8 ocho conciertos 3D, en una auténtica retrospectiva de toda la discografía de la banda alemana Kraftwerk, icono de la música electrónica por excelencia. Cada noche un disco de la discografía de los de Dusseldorf.

Ahora, el Museo Guggenheim de Bilbao repite esa retrospectiva de conciertos entre el 7 y el 14 de octubre. Preparen sus máquinas. Exploren sus células y su conectividad. La música del robot está al acecho.

Acudir a Kraftwerk supone ejercer justicia sonora con los ‘popes’ del género, un grupo clave para entender la música electrónica tal y cómo hoy la concebimos. De los dos miembros originales, Florian Schneidder y Ralf Hütter, sólo está en activo Hütter. Su última formación es en formato cuarteto. La banda contó a lo largo de su historia con numerosas colaboraciones de músicos de bandas como Neu!, Harmonia, La Dusseldorf como Michael Rother, Klaus Dinger, Wolfgang Flür o Karl Bartos entre muchos otros. Wolfgang Flür publicó en 2000 el libro Kraftwerk I Was a Robot, a modo de su biografía de su evolución en la banda, no sin suscitar alguna polémica, fue editado en español por la editorial Milenio en 2010.

Para analizar la figura clave de Kraftwerk hablamos con varios músicos. Por un lado con Pere Amengual, cuyo nombre artístico es Pedro Trotz, un músico mallorquín pionero en la electrónica (experimental, industrial, el techno) en nuestro país, productor e incluso MC vinculado con el hip-hop, la performance y al arte electrónico. Sus últimas creaciones son Thereministic (pieza interactiva presentada en el Room Spree berlinés) y performances como Estudis sobre corbes Lissajous para sintetizador modular y proyector láser.

Por otro, Servando Carballar, un símbolo del techno-pop patrio, líder incombustible de Aviador Dro, posiblemente la banda más importante de música de vanguardia en nuestro país, desde que, influidos por grupos como Kraftwerk o Devo, comenzaron a componer algunos de los grandes himnos del género desde 1979, año en que comenzaron a dar sus primeros pasos al calor de la Movida madrileña.

También hablamos con una banda muy actual como Fasenuova, que este año publicó su tercer y último disco Aullidos Metálicos (Humo, 2016). Una banda asturiana, natural de Mieres, formada por Ernesto Avelino y Roberto Lobo, que explora en los sonidos electrónicos de los 80 (synth pop, industrial). Se formaron en 2006. Desde entonces “no hemos parado de actuar y grabar desde entonces. Tenemos muchas ideas para el futuro y estamos concentrados para llevarlas a cabo. Es algo muy importante en nuestras vidas”, reconocen.

Alianzas electropop para tiempo de rupturas

Cuando preguntamos sobre la influencia de Kraftwerk en la música popular, la respuesta es clara: “El pop y la electrónica estaban condenados a entenderse. Pero una cosa es el Popcorn de Hot Butter y otra muy diferente The Model. En mi opinión, su mayor aportación consiste en considerar que la tecnología no era un mero instrumento sino también una fuente de inspiración y, a la vez, la razón de ser de su trabajo creativo. Se resume en esa frase que decía algo así como que otros eran ‘músicos que debían dar las gracias a la electrónica’ mientras que ellos eran “electrónicos que debían dar las gracias a la música”, resume Trotz.

“Kraftwerk y su obra estética y musical ya eran un clásico ‘mayoritario’ influyente antes del punk y no dejaron de serlo después, algo difícilde conseguir", nos dice Roberto Lobo de Fasenuova. Su influencia llega lejos. Hoy en día “me parece que operan otros conceptos, aunque quizás en el fondo todo esté originado, más o menos, por ellos, o por la época en la que se enmarcan” nos recuerda Ernesto Avelino.

"Cuando me puse The Man Machine por primera vez me quedé estupefacto. Por unos instantes pensaba que era un grupo de música disco con influencias de Giorgio Moroder; pero no, ni de lejos. Lo escuché tres o cuatro veces y a cada escucha iba penetrando en esa visión del futuro. Era increíble. Diferente", confiesa Servando Carballar.

Para Trotz “su influencia ha quedado ya muy diluida, lo que no significa que no haya todavía un filón de músicos y bandas realizando lo que ahora se llama ‘electrofunk’, de forma muy entretenida y convincente. Que la electrónica es ahora el principal instrumento de creación musical contemporánea es algo que pocos pueden discutir y a Kraftwerk, como pioneros de esa visión, la de conjugar pop y electrónica, siempre se les deberá mantener el debido respeto y reconocimiento”.

Transgresión y fortalezas

La aparición de la banda de Dusseldorf fue una revolución sonora y conceptual. Para Ernesto Avelino lo más destacable de Krafwerk fue “su reflejo de la sociedad capitalista. Y musicalmente sus producciones. Los instrumentos que utilizaron y la forma de encajarlos en el conjunto. Es más cuestión de forma que de fondo ya que estructural, melódica y armónicamente no se separan ni un milímetro de la música convencional". A lo que Roberto Lobo remarca "lo más transgresor fue deshumanizar, colectivizar, robotizar a la estrella del rock. Lo más potente sus discos”.

Otro punto capital y transgresor que señala Pedro Trotz es la “actitud ante el conflictivo asunto de la interpretación en directo de la música electrónica. Kraftwerk abrazan la idea de que son las máquinas las que interpretan la música, cosa que muchos músicos electrónicos intentan disimular, o incluso ocultar. Ellos, en cambio, se bajan y desaparecen del escenario mientras el concierto continúa. Poniendo de relieve lo inútil de la discusión sobre la relevancia de la interpretación en directo de un espectáculo. La misma gente que se queja de que un concierto está pregrabado es la misma que después no tiene problemas en ir al cine y disfrutar con la interpretación de unos actores congelada en el celuloide; gente, por otra parte, que posiblemente jamás haya ido a ver una obra de teatro”.

Para el líder de Aviador Dro, la mayor transgresión reside en "su capacidad de entender que la tecnología ampliaba las posibilidades creativas de la música pop. De entender que esas herramientas podrían cambiar la forma de componer, crear, y escuchar música. Y llevar la idea de álbum conceptual a las mas altas cotas".

Influencias, trasvases y otras herencias

Y es que la sombra de Kraftwerk es alargada. Tanto a Fasenuova como a Aviador Dro y Pedro Trotz le han influido. Para Carballar existen tres pilares musicales: "Kraftwerk, Devo y Residents. Pero Kraftwerk empezaron todo, son los responsables. Creo que todo lo que escuchamos ahora tiene su influencia: desde Rammstein a Jack White".

En el caso de Roberto Lobo la influencia ha sido notables “sus propias influencias, como el futurismo las vanguardias históricas. La belleza de las máquinas”. “A la hora de componer ritmos, en mi caso, siempre están presentes, sus desarrollos son muy ‘poperos’ y eso, a veces, supongo que estará flotando en el ambiente también. Nunca he pretendido imitarlos. Me doy cuenta que sus letras, tanto su temática, como su tratamiento, han sido muy influyentes en mi caso”, reconoce Avelino.

“Los compases iniciales de The Robots, los arpegios flotantes de The Hall Of Mirrors y, entre otros muchos, los ritmos perfectos de temas como Numbers o It’s More Fun To Compute han sido una de las fuentes de mi vocabulario sonoro desde que en 1986 empecé a grabar mis primeros trabajos auto-distribuidos. Aunque al principio estaba más interesado en sonidos más experimentales, y no fue hasta mucho después que empecé a trabajar con estructuras musicales más convencionales, Kraftwerk siempre han sido para mí el lado pop, o agradable, de la música electrónica. Y los culpables de atraerme hacia un universo de sonidos sintéticos, profundamente electrónicos, que han sido la constante de mi trayectoria musical, independientemente de los diferentes estilos en los que he trabajado” asegura Pedro Trotz.

Legado

La discografía de Kraftwerk es monumental, si bien no muy prolífica y bien concentrada en la década de los años 1970. Con discos hasta mitad de 1980: Computer World (1981) y Electric Café, luego denominado Techno Pop (1986). Las reinterpretaciones de sus clásicos actualizadas en The Mix (1991). Y un testimonial Tour de France en 2003.

Los miembros de Fasenuova piensan que “son discos que perdurarán, no me cabe la menor duda”. Trotz es más conciso Computer World es el álbum perfecto. El punto álgido de toda su carrera. En mi opinión, desde Radio-activity hasta Computer World se concentra la esencia de la banda, la parte de su discografía que considero de obligada escucha y devoción. El resto es más bien irregular, aunque pueda presentar aún algunos momentos brillantes”.

Directos

En nuestro país Kraftwerk tocaron anteriormente en el FIB 2004 y en el Sónar de 1998, antes de regresar en varias ocasiones recientes al festival barcelonés. Avelino de Fasenuova dice de la cita en Barcelona en 1998: “Creo que es el mejor concierto que he visto en mi vida”. Quien no les haya visto en directo siempre se puede contentar con ver el DVD Minimum / Maximum (2005). Pedro Trotz considera que “la formación actual no ofrece nada que ya no pudiésemos disfrutar en aquel DVD”. Además, precisa: “no soy partidario de abusar del recurso a la nostalgia, me pone de mala leche”.

Epílogo: ¿Qué es la música electrónica?

Pedro Trotz: “Para mí, la música electrónica es aquella que no puede ser concebida sin el uso de medios electrónicos. Un DJ de Detroit con una orquesta detrás no es música electrónica. Una banda sonora realizada con instrumentos electrónicos como samplers, pero que imitan a la perfección las sutilezas de una orquesta acústica, tampoco es música electrónica. Lo que define la música electrónica es la actitud y el orgullo de mostrar un sonido sintético, sin hibridaciones, sin complejos”.

Roberto Lobo (Fasenuova): “Música generada por medios electrónicos. Su punto fuerte es haber ampliado la paleta de timbres y sonidos utilizables enormemente en la creación musical, lo peor, su utilización y asimilación por parte de la industria musical capitalista”.

Ernesto Avelino (Fasenuova): “En sus comienzos la música electrónica era más fácil de definir porque era simplemente la que pasaba la frontera de los instrumentos convencionales para incluir los otros instrumentos, hechos con circuitos integrados, lo que le daba un carácter tímbrico, rítmico y estructural diferente. Ahora mismo esa frontera no existe, de hecho todo es electrónico, en algún momento de la cadena de trabajo de un músico aparece la tecnología digital. Nosotros, Fasenuova, no hacemos música electrónica, eso ya no existe, somos músicos, no buscamos hacer algo que se defina así, sólo buscamos algo que sea nuestro, que sea Fasenuova”.

Fechas de los conciertos:
Autobahn (1974) – 7 octubre
Radio-Activity (1975) – 8 octubre
Trans Europe Express (1977) – 9 octubre
The Man Machine (1978) – 10 octubre
Computer World (1981) – 11 octubre
Techno Pop (1986) – 12 octubre
The Mix (1991) – 13 octubre
Tour de France (2003) – 14 octubre

GALERÍA DE IMÁGENES

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