9 diciembre, 2016. Por

Fiesta de empresa

La oficina por la ventana
Fiesta de empresa

Llega la Navidad y con ella toda la secuencia de compromisos que se avecinan. Entre ellos las temidas cenas y fiestas. Ese momento del año en el que tus jefes y compañeros de oficina, o de lo que sea, se toman la libertad de soltarse la melena, agarrarse a una barra libre y transformarse en lo que realmente son. Así que ahí estás tú, un día de diciembre cualquiera, con tus mejores galas enfundadas y tu perfume de apatía intensa. Lo más temible es que se sabe cómo empieza, pero nunca cómo termina.

De esto, como su título indica, se sirve Fiesta de empresa. Con las expectativas de enfrentarse a una película con la que entretenerse sin más y ponerse por un rato la corbata en la cabeza, consigue sacar del cine con ganas de festejar por todo lo alto que llega la Navidad (aunque seas el Grinch en persona). Es la película que es, mezcla de Resacón en Las Vegas y Love Actually, pero nada pretenciosa sino más bien esa fiesta en la que dices “una y me voy” y terminas… Bueno, todavía no te has recuperado.

Clay (T. J. Miller) es el jefe patoso, inocente y divertido de una de las sucursales. La empresa en cuestión no es una agencia de publicidad, un gabinete de abogados o cualquiera de los derivados que acostumbramos a ver en la ficción. Es una empresa de tecnología, con vistas a la nube y su desarrollo. Lo que además de añadir un toque de originalidad permite que se junten frikis de todo tipo. Este personaje de se ve contrarrestado por la figura del CEO de la empresa, su hermana (Jennifer Aniston), que amenaza con cerrar la oficina y prohibir la fiesta de este año. Sin embargo, Clay y su aliado responsable Josh (Jason Bateman) tienen un plan: invitar al cliente que salvaría su situación financiera para impresionarlo con la mejor fiesta de Navidad de su vida.

Tanto Jennifer Aniston como Jason Bateman permanecen en sus papeles, sin sorpresas ni decaídas. La chispa de esta juerga viene de la mano de Olivia Munn (Sloan en la magnífica The Newsroom), que consigue seducir con la sencillez de su personaje. La contraposición entre personajes que encajan en todos los roles laborales posibles, la tensión constante y el desfase loco (a la americana) hacen de la película un buen ponche navideño.

Fiesta de empresa